
LA PRIMERA FRONTERA
Los viajes al extranjero lejano siempre empiezan con un largo y tedioso peregrinar por aeropuertos. Sales de casa en taxi, llegas al primero, embarcas hacia un segundo, y allí esperas horas para embarcar hacia un tercero, en el que caminarás tanto que tu reloj tonto te preguntará si estás entrenando. Hay que decirle que sí, porque si no, insiste. Y





