
ALIBABA Y LOS 40 LADRONES
EL INFIERNO FISCAL: ANATOMÍA DE UN LATROCINIO CONSENTIDO I. La cuestión Entiendo el argumento. Cualquier persona mínimamente ordenada lo entiende. No se trata de no querer pagar impuestos. El problema es cuánto. Esa es la cuestión, que diría nuestro adorado Manquiña. Pensemos con frialdad, sin acritud. Y al amigo rojillo le pido que intente dejar en el perchero la frase





