
FIN DE AÑO CON FRANCIS
Estoy solo dentro del casco, intentando ver algo más allá de veinte metros. La niebla es espesa, muy espesa. Y gélida. La temperatura ha bajado a seis bajo cero, provocando que la escarcha cuaje en la pantalla. No puedo dejar de limpiarla con el guante; el dedo índice tiene ya una capa de hielo que lo rodea. Estoy solo en



