
Una carreiriña de can (de Biskek a casa)
La historia se repite un año más. Se acerca la fecha de nuestro viaje anual. Tras mendigar, negociar y arrancar al fin las vacaciones —una odisea fundacional que invocó a múltiples ángeles y demonios y a todos los estamentos jerárquicos de la empresa donde paso mis horas envejeciendo y engordando como gorrino bien cebado—, llega por fin la fecha de





