
Un Diyarbakir caluroso, una ciudad de camiones y la ciudad más caótica del mundo.
Llegar a Diyarbakir supuso varias horas de ruta con un calor sofocante, necesario entreno para lo que vendrá en Uzbekistán. Llegamos a la comunidad motera que nuestro amigo Mehmet tiene montada en su concesionario Yamaha. Abrazos, fotos y frases de amistad eterna a través del google translator. No sé, quizá les prometí una vivienda y un visado de residencia gratis